Castilla y León celebrará sus elecciones autonómicas el 15 de marzo de 2026. El presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco (PP), ha apurado al máximo la legislatura y se ha visto abocado a los comicios, ya que el Estatuto autonómico establece que se celebren cuatro años después de que se constituyeran las anteriores Cortes, algo que ocurrió el 10 de marzo de 2022.
Con el tiempo agotado, Mañueco anunciará previsiblemente hoy la disolución de las Cortes y la llamada a las urnas para el tercer domingo de marzo. Esta comunidad, gobernada ininterrumpidamente por el PP desde 1987, será la tercera del actual ciclo electoral autonómico de España. Extremadura celebró sus elecciones el 21 de diciembre, Aragón lo hará el 8 de febrero, y le seguirá Castilla y León. Cerrará Andalucía si no hay cambios.
Mañueco encara sus terceras elecciones. Las dos anteriores las saldó gobernando en coalición: en 2019 con Ciudadanos y en 2022 con Vox. En esta última, el partido de Santiago Abascal rompió el pacto en 2024 y dejó a los populares en solitario.
El anuncio de la fecha electoral llegará tras meses de rumores sobre una posible fecha. El 1 de marzo tomó peso en las quinielas políticas pese a que primero se barajó el 15 de marzo. El secretario autonómico del PP, Francisco Vázquez, aseguró en septiembre que serían ese domingo, pero su partido acabó desmintiéndolo y afirmando simplemente que era una posibilidad. El 15 de marzo cuenta con la ventaja del buen tiempo, algo que puede favorecer la participación.
Mañueño nunca ha obtenido apoyos suficientes para gobernar sin socios. La mayoría absoluta se encuentra esta legislatura en 42 procuradores, uno más que la previa, una cifra que tanto fuentes del PP como de otros partidos ven inviables, con Vox como potencial aliado del PP.
A finales de 2021 Mañueco rompió con Ciudadanos y convocó comicios para aspirar al mando solitario. Sin embargo, terminó abrazado a la extrema derecha en la primera coalición con los ultras en una comunidad a escala europea. Vox logró la presidencia de las Cortes y las consejerías de Cultura, Industria y Agricultura. La vicepresidencia recaló en el controvertido Juan García-Gallardo hasta que en verano de 2024, por orden de la dirección nacional, Vox rompió todos los acuerdos autonómicos que sostenían al PP, dejándolo en minoría. Mañueco cesó a todos los consejeros de Vox salvo al de Cultura, Gonzalo Santonja, que sigue en el cargo como independiente.
El actual ciclo electoral lo arrancó Extremadura, el pasado diciembre. Allí ganó el PP de María Guardiola, con una victoria agridulce por la multiplicación de Vox, clave para la gobernabilidad extremeña. El PSOE se hundió, pero los socialistas castellanos y leoneses se muestran optimistas e incluso su candidato, Carlos Martínez, se ve en condiciones de vencer. Ya ha reclamado a su principal rival que acepte antes de las elecciones facilitar que gobierne la lista más votada, sin que los conservadores hayan aceptado. Mañueco aspira a su tercer mandato reivindicando, la “estabilidad, gestión eficaz y concordia”, según un vídeo del partido reciente en el que no hizo mención a los incendios del pasado verano.