El Ministerio de Trabajo y los sindicatos UGT y CC OO han acordado este jueves subir el salario mínimo a 1.221 euros brutos en 14 pagas, un 3,1% más que en 2025. Es un alza de 37 euros mensuales, según ha anunciado el secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey. Así, el Consejo de Ministros aprobará en febrero (en principio en la tercera semana del mes, el martes 17) el incremento del suelo salarial, que tendrá efectos retroactivos desde el 1 de enero de este año.
Las patronales CEOE y Cepyme han rechazado la subida, como ya anticipaba el comunicado distribuido esta mañana en el que catalogaban como “trilera” e “intervencionista” la deducción fiscal con la que Hacienda intentaba atraerles al pacto. Justo en sintonía con este departamento, Trabajo y las centrales acuerdan que este nivel salarial siga exento de IRPF.
Con esta subida, el salario mínimo interprofesional (SMI) continúa su escalada de los últimos años. Desde 2018, cuando Pedro Sánchez accedió al Ejecutivo mediante la moción de censura a Mariano Rajoy, el SMI ha crecido un 66% contando este nuevo incremento. De 736 a 1.221 euros brutos al mes en 14 pagas. En el mismo periodo los precios han crecido un 23%, lo que implica una ganancia de poder adquisitivo del suelo salarial de unos 40 puntos.
Este incremento eleva el SMI ligeramente por encima del 60% del salario medio neto del país, el nivel que el Ejecutivo aspira que alcance el suelo retributivo. Según los cálculos del grupo de expertos (académicos, del Gobierno y de los sindicatos) que recomendaron cuánto elevarlo, para alcanzar ese 60% habría bastado una subida del 1,8%. Sin embargo, como ese aumento quedaba por debajo de la inflación y otra exigencia de Trabajo era que mantuviera el poder adquisitivo, optaron por el 3,1%, similar a la inflación interanual de octubre, último dato del que dispusieron.
El acuerdo para subir el salario mínimo también fortalece un compromiso del Gobierno con los sindicatos que va con retraso: el de evitar por decreto que las empresas puedan absorber la subida del salario mínimo con la eliminación de pluses salariales. Las centrales ya firmaron el anterior incremento condicionándolo a ello, pero el Gobierno insiste en que esta vez sí emprenderán este cambio y que lo harán por decreto, sin necesidad de que lo avale el Parlamento.
La patronal, que rechaza rotundamente esta posibilidad, cree que esa modificación invadiría el rango legislativo y que exige un proyecto de ley. De ahí que haya anunciado su intención de ir a los tribunales si el Gobierno cumple esta promesa a los sindicatos. “En derecho el debate siempre está abierto, pero nuestra opinión jurídica es que hay base suficiente para avanzar en un real decreto”, ha opinado Pérez Rey. Ha indicado que si un trabajador tiene derecho a 50 euros más al mes por la peligrosidad de su trabajo, “no es razonable que ese plus se elimine porque suba el SMI”.
La patronal también rechaza esta subida, como dejó claro en un comunicado remitido a los medios este jueves por la mañana. En él, CEOE y Cepyme han denunciado que han conocido la propuesta con la que Hacienda intentaba convencerles a través de la prensa y que el planteamiento en sí no les gusta. Tampoco ha agradado a Trabajo, que ni siquiera ha planteado el texto en la mesa de diálogo por el rechazo ya expresado por los empresarios. “Todo el mundo sabe que esta no era la propuesta del Ministerio de Trabajo. Nosotros trabajábamos en relajar la desindexación de contratas”, ha dicho Pérez Rey.
El Ministerio de Hacienda planteaba una deducción creciente en el impuesto de sociedades para las empresas que contratasen trabajadores con sueldos por encima del suelo salarial. Este incentivo podía llegar a cubrir hasta el 100% del coste salarial vinculado al incremento del SMI, según la propuesta a la que tuvo acceso este diario. Dado el comunicado matutino de la patronal contra esta herramienta, Trabajo y los sindicatos no veían sentido a alargar la negociación.
Con todo, las propias centrales han criticado, como la patronal, que la propuesta llegase “antes a los medios” que a los agentes sociales. ”No deberían darse estas prácticas. Es un despropósito, un sainete”, ha opinado el negociador de CC OO, Javier Pacheco. El de UGT, Fernando Luján, cree que así “se deteriora la buena fe que debe regir el diálogo social”.
2,5 millones de trabajadores
Ambos sindicalistas han subrayado que el incremento beneficiará a en torno a 2,5 millones de trabajadores, la mayoría mujeres, y han criticado a la patronal por no respaldar el incremento. “Si los convenios colectivos del año pasado crecieron un 3,5%, si los firmados solo en el año pasado lo hicieron un 4,2%, es un insulto a la inteligencia poner trabas a subir un 3,1% los salarios más bajos”, ha comentado el representante de CC OO. “No entiendo por qué se oponen”, ha agregado el ugetista.
En un comunicado posterior al anuncio del acuerdo, CEOE y Cepyme han indicado que el comité ejecutivo de las organizaciones “al no haber recibido ninguna propuesta en firme en la mesa de negociación de esta tarde, y en plena descoordinación y conflicto entre ministerios sin precedentes, se ha decidido por unanimidad no apoyar la propuesta de subida del SMI planteada por el Gobierno”.
“Esta subida es una trampa, dado que Trabajo realmente ha pactado con los sindicatos la tramitación de la no compensación y absorción de los complementos salariales, saltándose de nuevo el Estatuto de los Trabajadores y quebrando la negociación colectiva, lo que llevará a un incremento exponencial de los costes y asfixiará a gran número de empresas”, han agregado las organizaciones empresariales.
El Gobierno ha especificado, como ya venía señalando, que la subida y el decreto sobre pluses se tramitarán mediante dos textos distintos. Fuentes conocedoras de las posiciones al respecto dentro del Ejecutivo anticipan que Economía no ve con buenos ojos este planteamiento sobre compensación y absorción de pluses.