“Lo que caracteriza a un buen agente es que no llama la atención”. Este era uno de los lemas que August Hanning repetía en sus intervenciones públicas durante su etapa como jefe de los servicios de inteligencia alemanes. Hanning, de 80 años, está encarcelado desde el 6 de octubre precisamente por haber llamado demasiado la atención. El expresidente del Servicio Federal de Inteligencia para el exterior, el BND, se ganó la fama de estar disponible al mejor postor, fuera quien fuera. La Fiscalía General de Alemania lo investiga como sospechoso de alta traición y espionaje para terceros países.
La Fiscalía asegura que Hanning compró entre 2010 y 2022 más de 2.000 documentos confidenciales de los servicios de inteligencia federales. Quien presuntamente le suministraba esta información era su exjefe de oficina cuando fue presidente del BND entre 1998 y 2005. Esta persona, identificada por las autoridades como Manfred D., también se encuentra en prisión preventiva. El fiscal general establece que Hanning, ya retirado y como consultor privado, elaboró un informe para los servicios secretos de otro país, cuya identidad las autoridades aún no han revelado. Los investigadores tratan ahora de determinar si el material fue finalmente entregado al cliente. La acusación fiscal también apunta a que Hanning “mantuvo un intenso contacto” con un miembro de otros servicios secretos extranjeros.
El semanario Der Spiegel afirma que el informe elaborado por Hanning era para los servicios de inteligencia de Azerbaiyán. Y que el agente de los servicios secretos extranjeros con quien mantuvo un “intenso contacto” es el general chino en la reserva Wang Jianzheng.
El diario Die Welt también ha señalado la pista rusa. El diario conservador publicó parte del contenido de una carta de Hanning del mes de agosto dirigida al actual presidente del BND, Martin Jäger, pidiendo explicaciones de por qué el servicio de inteligencia alemán había abierto una investigación contra él como sospechoso de colaborar con Moscú.
1986, Berlín Oriental
Todo empieza en 1986 en Berlín Oriental. Hanning era por entonces un prometedor alto funcionario, doctor en Derecho, que había servido en los últimos cinco años como responsable de estudios medioambientales y seguridad de la energía nuclear en la oficina del canciller socialdemócrata Helmut Schmidt. Aquel 1986 fue destinado a la Representación Permanente de la Alemania Federal en la República Democrática Alemana (RDA). Hanning formaba parte del equipo de inteligencia y era responsable de estudiar casos de detenciones en la Alemania comunista.
Al otro lado del telón de acero empezó Hanning a establecer sus mejores contactos. Allí ya pudo conocer a Wang, según Der Spiegel. El general chino estuvo destinado en la RDA entre 1987 y 1990, año en que se produjo la reunificación de Alemania. Luego fue, en dos periodos diferentes, agregado militar de la embajada china en Berlín, terminando su servicio en 2013.
La relación entre Hanning y Wang se mantuvo por lo menos hasta 2023, el último año en el que comparecieron públicamente juntos. Wang tradujo al mandarín en 2017 un libro de entrevistas con el excanciller Gerhard Schröder. El militar chino agradece en el prólogo la ayuda de su amigo Hanning.
Hanning presidió el BND durante las dos legislaturas de Schröder y fue una pieza clave en las buenas relaciones del canciller con el Kremlin. De aquella época se recuerdan todavía los lazos que estableció el jefe de los servicios de inteligencia con sus homólogos del Servicio Federal de Seguridad ruso, el FSB.
Entre el SPD y la CDU
La reunificación en 1990 llevó de nuevo a Hanning a la cancillería, esta vez bajo el Gobierno de Helmut Kohl. En ese momento despegó su carrera como espía, como mano derecha de Bernd Schmidbauer, coordinador de la cancillería con los diferentes servicios secretos alemanes. Schmidbauer fue su padrino y le asignó responsabilidades vinculadas al exmundo soviético, pero también misiones en Oriente Medio: asumió el papel de mediador entre Israel y la milicia libanesa Hezbolá, según Der Spiegel. Hanning relevó en el cargo a Schmidbauer en 1996.
Hanning se ha movido como pez en el agua en la política alemana, trabajando por igual con el SPD y la CDU. A Kohl lo sucedió Schröder y este lo ascendió a presidente del BND. Tras Schröder llegó Angela Merkel y en su primer Gobierno fue secretario de Estado con Wolfgang Schäuble como ministro del Interior.
Finalizó su etapa en la administración pública en 2010 con una agenda de contactos y fuentes que le aportarían pingües beneficios en su nueva carrera desde el sector privado. Constituyó por lo menos dos agencias de inteligencia, Hanning Consult y GSC4. Esta última, liquidada en 2026, consiguió en su último año activa unos ingresos de 2,2 millones de euros, según el medio de investigación Correctiv.
Algunos de sus contratos más suculentos, Hanning los consiguió como mediador entre el Ministerio del Interior y proveedores de material tecnológico para la policía. Pero fue de sus años trabajando con Rusia y sus satélites de la extinta Unión Soviética que obtuvo los clientes más sensibles. Es público que Hanning ejerció como directivo en dos organizaciones diplomáticas del Gobierno de Kazajistán. También fue en 2012 contratado como asesor del oligarca ruso Oleg Deripaska durante un contencioso legal en el Reino Unido por la titularidad de unas plantas metalúrgicas privatizadas en los 90 en Rusia.
Hanning también fue contratado por el grupo de inteligencia privado británico G3, como asesor para asuntos rusos y países exsoviéticos. Fue nombrado por este perfil presidente de Pluteos, empresa de análisis de inteligencia suiza. Una de las filiales de Pluteos, la compañía de seguridad System 360, es la que ha llevado a Hanning a prisión.
La fiscalía investigaba a System 360 por el que es el juicio del año en Alemania, el “caso Block”. La empresaria y millonaria Christina Block está siendo juzgada en Hamburgo por haber contratado a un grupo de mercenarios israelíes para recuperar por la fuerza en Dinamarca a sus hijos en la Nochevieja de 2023. El exmarido de Block, danés, no había respetado la custodia compartida y los niños se quedaron con él. Block contrató a un equipo de fuerzas especiales israelí para capturar a los niños y traerlos a Alemania. El padre fue agredido hasta quedar inconsciente y los niños fueron transportados a su madre, amordazados en una furgoneta.
El tribunal debe decidir si System 360, compañía de la que era consejero Hanning, contrató para Block al equipo israelí que llevó a cabo el secuestro. También se acusa a System 360 de preparar el pirateo del ordenador del exmarido de Block para introducir en este material de pedofilia.
El despacho de Hanning fue registrado en 2025 como parte del caso Block. La fiscalía descubrió que el exjefe de los espías alemanes tenía en su poder documentación secreta del BND. El abogado de Hanning ha declarado que es cierto que su cliente tenía información confidencial, pero que en ningún caso la compró ni la utilizó para clientes internacionales.