Tensión y preparativos contra reloj —y una creciente expectación— ante lo que será la primera visita de un papa a Canarias. León XIV aterrizará el 11 de junio cerca del mediodía a la base aérea de Gando, en Gran Canaria, proveniente de Barcelona. Al día siguiente, despegará de Tenerife a las 15 en dirección a Roma. Esas 28 horas entre medias van a alterar la vida de los canarios, y no solo por la trascendencia del viaje: habrá cortes de calles en ambas capitales; el Gobierno ya ha decretado la prealerta ante los actos multitudinarios, decidirá probablemente esta semana una posible suspensión de las clases. La Delegación del Gobierno en Canarias ha reclamado a las empresas que implanten el teletrabajo; la Universidad de La Laguna ya ha adelantado exámenes; el Tribunal Superior de Justicia de Canarias eliminará comparecencias y reordenará vistas no urgentes.