El sistema sanitario chileno atraviesa hoy un escenario de inédita complejidad donde la fragmentación del discurso público parece bifurcar los intereses partidistas sin un destino claro, los sectores de la oposición manifiestan críticas aisladas, los grupos parlamentarios llevan agendas propias y la discusión sobre el presupuesto, a ratos, parece olvidar que detrás de las cifras hay personas esperando atención. En este contexto de confusión y ruidos cruzados, la reunión convocada por la ministra de Salud, May Chomali, junto a una decena de exministros y exministras (incluida la expresidenta Bachelet) destaca no solo como un gesto de madurez democrática, sino como la señal de un faro en esta tormenta de ideas vagas. Experiencias variadas, distintos enfoques pero una misma reflexión institucional sobre el desarrollo reunió a los exministros Jaime Mañalich, Pablo Erazo, María Soledad Barría, Osvaldo Artaza, Ximena Aguilera, Helia Molina, Carlos Massad, Enrique Paris, Carmen Castillo y Michelle Bachelet junto a la actual máxima autoridad sanitaria en una instancia, que, se aseguró, se repetirá cada seis meses.