El oasis de la moderación andaluza ya no será el mismo tras el resultado de las urnas. Durante cuatro años, el Palacio de San Telmo era para algunos en Génova el faro que iluminaba el camino a La Moncloa: un idilio de transversalidad y pragmatismo capaz de absorber el voto del centro y desactivar a Vox. Pero la pérdida de la mayoría absoluta de Juan Manuel Moreno no solo abre un escenario de negociación con la extrema derecha para la gobernabilidad en Andalucía, sino que ha reabierto también el debate estratégico en el PP sobre si Alberto Núñez Feijóo debe seguir la vía Moreno o la vía Ayuso para llegar a La Moncloa. Una discusión que los moderados del PP afrontan ahora más debilitados, mientras el ala dura se reivindica y advierte de que con la moderación “no se llega”.