Un amistoso encuentro sostuvieron este jueves los presidentes de China, Xi Jinping, y de Estados Unidos, Donald Trump, en una cita que -en la previa- estuvo marcada por tensiones como la guerra de aranceles y el conflicto en Irán.
En una jornada llena de simbolismo, más tarde, Xi aseguró en la apertura del banquete de honor a Trump que las aspiraciones del “gran rejuvenecimiento” chino son compatibles con las de “hacer Estados Unidos grande de nuevo”, como se conoce al movimiento “Make America Great Again”.