
El segundo y último debate entre los cinco candidatos a la presidencia de la Junta de Andalucía no fue una repetición de la jugada clásica del celebrado hace una semana. El candidato del PP a la reelección, Juan Manuel Moreno, no se limitó a no equivocarse, sino que desde el primer minuto intentó dominar la escena con dos asuntos muy sensibles: la muerte de dos guardias civiles el viernes en una operación contra el narcotráfico y el accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) en enero en el que fallecieron 46 personas.