El mejor lugar para visitar a tan solo 45 minutos de Santiago y que es ideal para los amantes del vino es Viña Santa Rita, considerado como uno de los mejores destinos para poder conocer, disfrutar de algo delicioso como son los vinos y de platillos típicos de nuestro país. Ante la llegada del fin de semana, son muchas las personas que buscan un sitio para relajarse y hay quienes ya están preparando el feriado del Día del Trabajador y festejar este día.
No hay dudas de que Chile se caracteriza por tener una de las mejores gastronomías de Sudamérica con una gran combinación de sabores e ingredientes, pero que también es reconocida a nivel mundial por ser uno de los principales países productores de vino. Es por eso que a lo largo de todo el territorio hay ciertos lugares que se encargan de la producción de esta bebida y que se convierten en destinos elegidos por los amantes del vino.
Por si no lo sabías, Santiago se caracteriza por albergar una gran cantidad de lugares que todos quieren conocer y que cada uno tiene una particularidad que lo hace diferente de otros. En esta ocasión, estamos hablando de un destino que es perfecto para aquellas personas que son amantes del vino, de la buena comida y que no te llevará demasiado tiempo para llegar; y que parecerá un sitio parecido sacado de un cuento en el cual podrás disfrutar de un increíble destino, alejado de la rutina y reconectarte con la naturaleza.
¿Cuál es el lugar mágico a 45 minutos de Santiago que es ideal para los amantes del vino?
El lugar en donde podrás disfrutar de unos buenos vinos es Viña Santa Rita, que se encuentra ubicado a tan solo 45 minutos de Santiago y en donde el tiempo parece haberse detenido; ya que tiene una historia detrás. Para el año 1880 y el empresario Domingo Fernández Concha encontró su lugar en los suelos del valle de Maipo y decidió comprar en ese entonces las tierras a Paula Jaraquemada, heroína de la independencia chilena y que se fundó Viña Santa Rita. Hay que destacar que no se trata solamente de una bodega donde se elaboran vinos de alta calidad.
Y es que las características que tiene este complejo es que ofrece un hotel boutique, por lo que podrás pasar algunos días, un restaurante de alta gastronomía, una capilla de estilo neogótico, una cafetería y hasta un museo; todo incluido en un parque de 40 hectáreas y que fue diseñado por el paisajista francés Guillermo Renner. Además, en el año 1988 fue reconocido como el mejor viñedo del mundo.