Series como Will & Grace, a partir de 1998 y películas como Brokeback Mountain, ya en pleno siglo XXI, reflejaban una progresiva normalización de la homosexualidad en la sociedad estadounidense. Desde los años noventa, en cada encuesta que se realizaba, los índices de aceptación de la comunidad LGTBIQ+ y del matrimonio igualitario eran mayores. Sin embargo, el giro hacia posiciones cada vez más conservadoras en el Partido Republicano muestra que esa tendencia se está agotando.