El Parlament ha acogido este martes la primera sesión del Debate de Política General en la que el president Salvador Illa ha vuelto a poner el foco, como ya hizo en 2024 y en 2025, en la vivienda. En medio de la explosión social y la indignación por el desahucio de Maricarmen, la mujer de 87 años desahuciada en Madrid, Illa ha anunciado la creación de dos nuevos fondos: uno de 25 millones para comprar los pisos de personas en vulnerabilidad extrema con riesgo de desahucio y otro de 100 millones con una fórmula inédita de compra conjunta, amparada en el Código Civil catalán, entre los particulares y la Generalitat. Convencido de que Cataluña es la comunidad que más hace en políticas de vivienda, el president ha invitado a quien quiera hacer negocio con ella a que se vaya de Cataluña.
Inicialmente, Illa no tenía previsto realizar grandes anuncios sobre vivienda en este debate a diferencia de hace dos años, cuando planteó su plan estrella de crear 50.000 pisos; o cuando planteó en 2025 movilizar suelo de los Ayuntamientos para construir 214.000 viviendas. Sin embargo, el clima de tensión provocado por las protestas contra los desahucios que no cesan -una familia fue desalojada este martes en Mataró (Barcelon)- ha motivado que la vivienda tuviera más peso en el debate. Illa ha dado otro paso adelante con la creación de un fondo de 25 millones en el que la Generalitat podrá comprar el piso de personas con riesgo de desahucio y gestionar su alquiler. La segunda gran medida es una fórmula para una compra conjunta entre la Generalitat y mayores de 40 años que tienen dificultad para acceder a una hipoteca. El Código Civil Catalán permite ese tipo de adquisición y el Govern prevé que el inquilino podrá vivir en él como propietario durante más de 40 años. Los créditos de emancipación de compra de una piso a crédito cero también se ampliarán.
En un dilatado discurso de 90 minutos, Illa ha mostrado su apoyo absoluto al decreto aprobado por el Gobierno de Pedro Sánchez y ha invitado a todos los grupos a a aprobar el texto y a votar su convalidación el viernes en el Congreso. “Tenemos una gran oportunidad. Me gustaría pensar que ningún grupo volverá a dudar entre defender a los que pueden quedarse sin un techo y los que acumulan casas para hacer negocio”, ha exclamado en una alusión dirigida Junts. Illa ha lanzado un mensaje a las instituciones financieras recordando que todo el mundo sabe que esta crisis gigantesca estalló en 2008. “Nosotros entonces ayudamos al sector financiero”, ha recordado enérgico. “Les pediré a los bancos que pongan más dinero; a los Ayuntamientos más suelo y al sector constructor que se modernice y a las empresas suministradoras, que no demoren los servicios”.
Tras atravesar el meridiano de su mandato y con los presupuestos en el zurrón, el president ha defendido la estabilidad de Cataluña y que ha mejorado su convivencia desde 2024. Por ello, ha expresado su deseo de que en el próximo debate de política general -el de 2027, que ya será el último de su mandato- el expresident Carles Puigdemont esté en el hemiciclo y que Oriol Junqueras, presidente de ERC, como otros políticos y activistas, hayan recuperado ya sus derechos civiles. “Cataluña hace tiempo que decidió mirar adelante. La inmensa mayoría de ciudadanos de Cataluña y de España apuestan por el reencuentro”, ha afirmado. “No hay vuelta de hoja”. Con la certeza de que la comunidad ha vuelto, dice, a recuperar presencia internacional, Illa ha anunciado también una Conferencia de Regiones por la Democracia que se celebrará en noviembre para mostrar su rechazo al autoritarismo y a la extrema derecha; y el despliegue de un programa Cataluña-Ucrania para contribuir a la reconstrucción de aquel país y su futuro.
Temas espinosos
Con Rodalies en crisis permanente y con el sector educativo patas arriba, Illa ha pasado de puntillas por esos problemas y se ha detenido en su deseo de alcanzar un gran pacto de país en educación y en su objetivo de destinar a ese Departamento el 6% del PIB. La mayoría de grupos de la oposición consideran que es una quimera porque no hay recursos suficientes. En su exposición, Illa ha recuperado la idea de devolver la “autoridad” a los profesores, una reivindicación que reclama el PP desde hace tiempo. “El Govern propondrá a los grupos el reconocimiento de la autoridad pública de los profesores de los centros no universitarios”, ha señalado. “Haz caso al maestro, nos han dicho alguna vez y bien dicho estaba”, ha sostenido.
El Govern tiene la mirada puesta este otoño en la amnistía y en el modelo de financiación que aterrizará en el Congreso. El sistema podría comportar la llegada a Cataluña de 4.4700 millones de euros adicionales, pero sigue en el aire porque básicamente Junts lo rechaza al reivindicar un concierto económico. “No les hagamos el juego a quienes nos quieren divididos. No los podemos perder”, ha afirmado coronando su discurso de 90 minutos.