Siete finales tiene este Mundial de MotoGP según Marc Márquez, y este sábado arrancó la primera de ellas con otro intercambio de golpes. En el GP de Japón, el líder Jorge Martín fue el hombre más rápido del día para firmar una ‘pole position’ de récord por la mañana y conseguir la posición preeminente de la parrilla para este domingo (07.00 horas, DAZN). Fue el defensor de la corona, sin embargo, el que dominó en Motegi por la tarde para ganar la carrera ‘sprint’ y seguir apretando las tuercas en un certamen que está en un pañuelo de siete puntos cuando quedan 247 en juego.
Márquez, segundo en la cronometrada, se puso líder en la segunda curva tras colarse por el interior de Martín en la primera frenada. El ‘strike’ de su hermano Alex por detrás en la tercera curva, que se llevó a dos potenciales rivales de los cabecillas como Fabio Di Giannantonio y Pedro Acosta, puso la alfombra roja a los principales candidatos al título. El puntal de Ducati navegó a partir de ahí con comodidad y holgura el resto de la prueba corta a 12 vueltas.
El líder del certamen nunca rodó demasiado lejos, siempre a menos de un segundo. Pero el desgaste de los neumáticos que a todos preocupa le hizo perder la segunda plaza tras cruzar la línea de meta. Con la goma trasera en las lonas, Martín se vio obligado a bajar tanto el ritmo que sintió cómo Enea Bastianini y Diogo Moreira se le echaban encima en la última vuelta. Aunque el madrileño de Aprilia mantuvo a raya al italiano de KTM y al brasileño de Honda, en la batalla con ellos pisó ligeramente los límites de pista y fue sancionado con la pérdida de una plaza.
La decisión de los comisarios, que también relegaron por pisar el verde a Bastianini, impulsó de la cuarta a la segunda plaza al debutante Moreira y dejó a Martín con la tercera, dos puntos que visto cómo está el Mundial podría echar de menos. “He dado el máximo, pero en las últimas vueltas el neumático trasero ha empezado a desintegrarse. Ha sido, a pesar de todo, una carrera muy bonita y un resultado positivo en nuestra lucha por el campeonato. Me fastidia haber pisado el verde, porque he regalado una posición que era mía”, comentaba el campeón de 2024.

“Habrá que analizar muy bien los neumáticos. Será poner la balanza entre el riesgo y el beneficio. Ojalá pueda encontrar las sensaciones que he tenido hoy”, adelantaba Márquez, estratega de referencia en la categoría, sobre la carrera larga de este domingo. El catalán afirmó que a pesar de no sentirse del todo cómodo este fin de semana, hizo un cambio en los reglajes de su Desmosedici GP que le permitió pilotar con mayor confianza. Que Martín y Aprilia siguen en plena forma y en la pelea lo subraya el hecho de que este sea el primer podio de la marca de Noale en la cita japonesa.
Hace poco más de un año, la historia era muy distinta. Martín se rompía aquí la clavícula, su enésima calamidad en un año negro plagado de lesiones e intervenciones quirúrgicas. Márquez, en cambio, se proclamaba en Motegi campeón del mundo de MotoGP por séptima vez. Ganó aquí el título de la reconquista tras varios años de calvario físico y deportivo, con cinco carreras por disputarse y 201 puntos de margen respecto a su más inmediato perseguidor en la tabla. Ahora mismo, hasta 14 pilotos tienen opciones matemáticas de llevarse el título cuando restan siete grandes premios –seis si debe cancelarse la cita en Qatar– en el calendario, cinco de ellos con argumentos más o menos realistas.
“El año pasado llegué con más de cien puntos de ventaja, y este año está mucho más apretado. Diría que es un Mundial normal, no como el año pasado. Claro que lo disfruté más entonces, pero lo más importante es que estamos de nuevo en la lucha por el título”, concluía el heptacampeón de la categoría a su llegada al trazado. El toma y daca entre los candidatos en la élite del motociclismo continúa sesión tras sesión.