Solo unos pocos lo recordarán, pero en 1992 David Lynch realizó una visita exprés a Valencia. La Sala Parpalló de la ciudad iba a exponer las pinturas y dibujos del cineasta por primera vez en Europa y hasta allí acudió el autor de Twin Peaks, en pleno verano, con su uniforme de siempre. Un blazer con camisa blanca abotonada hasta el cuello y pantalones de doble pinza. Lo recordaba hace ya unos años el periodista Rafa Cervera en el diario Valencia Plaza, porque él no solo estuvo allí. Cervera consiguió que Lynch le concediera una entrevista improvisada durante la cena de gala que le organizaron a escasos kilómetros de la ciudad, en el salón de banquetes Villa Amparo de la localidad de Rocafort donde el periodista se encontró al cineasta fumando, tal y como el mundo hoy lo recuerda.