México vuelve este martes al Estadio Azteca en busca de la hazaña mundialista: vencer a Ecuador en dieciseisavos de final del torneo y mantener la inercia de una fase de grupos impecable. El rival, que en papel podría parecer menos peligroso que las grandes potencias futbolísticas del torneo, ha logrado clasificar como uno de los mejores terceros lugares gracias a una victoria histórica ante Alemania y una participación que ha ido de menos a más.