El exdiputado de Podemos Pablo Echenique ha sido absuelto del delito de odio por publicar un mensaje sobre la pederastia en el clero en respuesta a unas polémicas declaraciones del arzobispo de Oviedo contra la regularización de inmigrantes. La sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid ha rechazado la petición de condena de la asociación ultracatólica Abogados Cristianos, que solicitaba un año de prisión, multa e inhabilitación contra el político.
En reacción a unas polémicas declaraciones del arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, en las que tildaba a algunos inmigrantes de “indeseados” y “con carnet de terroristas”, Echenique publicó en su cuenta en la red social X (antes Twitter), en mayo de 2024, “estadísticamente es mucho más probable que un sacerdote cometa un delito de agresión sexual contra menores de edad que delinca una persona migrante”. Y agregó: “Desde el punto de vista de la seguridad ciudadana, sería más eficaz deportar sacerdotes que endurecer la política migratoria”.
El tribunal considera que el mensaje fue una respuesta “irónica” y concluye que no existió intención de incitar al odio contra un colectivo. Y aclara que, aunque sus palabras se dirigieron a un grupo concreto, el del clero, no se puede “entender a los sacerdotes como un colectivo social discriminado o especialmente vulnerable”. No obstante, la sentencia concede a la acusación que las palabras del político fueron “desacertadas” e “impropias” de una persona con relevancia pública.
La jueza de la Audiencia de Madrid Lidia María Paloma Montaño decidió abrir juicio oral contra el exdiputado de Podemos por un presunto delito “de provocación a la discriminación al odio”. Una decisión que Echenique recibió nuevamente con ironía en otra publicación en X: “En realidad, es un HONOR que me denuncien Abogados Cristianos”. La Fiscalía, por su parte, solicitó la absolución del político.
Durante el juicio, el también investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) aseguró en su defensa que “deportar sacerdotes”, como dijo en su mensaje, es “imposible” y “absurdo”. También afirmó sentir “un profundo respeto” por la labor social de la Iglesia y de entidades como Cáritas. “Juzgar una ironía como algo literal nos llevaría a terrenos complejos”, argumentó en su derecho a la última palabra en la vista oral.
En suma, las opiniones de Echenique “no merecen una respuesta penal”, asegura la sentencia, después de valorar el contexto concreto de la publicación, la falta de reiteración en su mensaje, la inexistencia de un ánimo de promover odio y el derecho a la libertad de expresión.