Desde el pasado domingo 4 de febrero, los usuarios del transporte público en Santiago de Chile se vieron afectados por un incremento en las tarifas, como resultado de la decisión tomada por el Panel de Expertos del Transporte Público. Esta alza afecta tanto al Metro de Santiago como a los buses Red y al Tren Nos-Estación Central, impactando en el bolsillo de los ciudadanos.
El nuevo valor del pasaje corriente experimentó un aumento de $20 pesos, mientras que los usuarios con Tarjeta Nacional Estudiantil (TNE) y los adultos mayores tuvieron un incremento de $10 en sus tarifas. Este ajuste tarifario afecta a todos los usuarios del sistema de transporte público, con cambios específicos según la modalidad de viaje y el tipo de tarjeta utilizada.
Las autoridades explicaron que el ajuste en las tarifas responde a la necesidad de mantener un equilibrio financiero en el sistema de transporte público, considerando los incrementos en los costos asociados al petróleo y la energía. Este aumento, aunque impopular entre los usuarios, se presenta como una medida necesaria para garantizar la viabilidad económica del sistema y su capacidad para brindar un servicio eficiente y de calidad.
Es importante destacar que el ajuste tarifario se produce luego de cuatro años de mantener las tarifas sin variaciones significativas, lo que, según el Panel de Expertos, resultó en un retraso en la compensación de los costos reales del sistema. Este incremento del 2.8% en el pasaje adulto también se traduce en un aumento en el Monto Máximo Mensual de la tarjeta inteligente, reflejando la necesidad de ajustar los mecanismos de financiamiento del transporte público.
A pesar de las críticas y preocupaciones de los usuarios, el Gobierno señaló que el aumento en el valor del transporte público en Santiago es una medida que busca asegurar la sostenibilidad económica del sistema.