La araña de rincón (Loxosceles laeta) es uno de los arácnidos más temidos en Chile, especialmente durante las épocas de calor. Su mordedura tiene un efecto necrótico en los tejidos, lo que puede generar complicaciones graves e incluso poner en riesgo la vida en casos extremos. Según el Instituto de Salud Pública (ISP), el primer síntoma suele ser una sensación punzante en la piel, seguida de dolor intenso y aumento de volumen en la zona afectada. Aunque no siempre se observa una lesión inmediata, el daño puede progresar rápidamente en las primeras horas.
¿Qué hacer en caso de una mordedura?
El Ministerio de Salud de Chile (Minsal) ha establecido una guía para el manejo de mordeduras de la araña de rincón. Los pasos clave son:
- Lavar la herida con agua y jabón y dejar el miembro afectado en reposo.
- Capturar a la araña si está viva, en un recipiente con tapa y un algodón humedecido con agua. Si está muerta, conservarla en un recipiente seco.
- Buscar atención médica inmediata, acudiendo al servicio de urgencia más cercano.
- No se debe pisar a la araña, ya que esto puede dificultar su identificación, necesaria para el tratamiento adecuado.
¿Cómo prevenir el contacto con la araña de rincón?
La mejor estrategia contra la araña de rincón es evitar el contacto directo. Según Claudia González, académica de la Universidad de Las Américas, hay medidas preventivas clave que ayudan a minimizar el riesgo:
- Mantener la limpieza y el orden detrás de muebles, cuadros, lavaplatos y rincones del baño.
- Separar las camas de los muros al menos 10 centímetros.
- Sacudir y revisar ropa, camas y zapatos antes de usarlos.
¿Qué cuidados adicionales deben considerarse en el hogar?
Se debe evitar colgar ropa o toallas en las paredes y revisar muebles y objetos antes de ingresarlos al hogar. Además, sellar grietas y conductos en las paredes es clave para impedir que las arañas entren al interior. También se recomienda no acumular materiales que puedan atraer insectos, ya que estos son una fuente de alimento para la araña de rincón.
Al ingresar a bodegas, closets o lugares cerrados, hacerlo con precaución es esencial. Iluminar el espacio y provocar ruido ayudará a que las arañas se alejen. Si es necesario manipular objetos apilados o almacenados por largo tiempo, es recomendable usar guantes y calzado adecuado para evitar mordeduras accidentales.