Vecinos del barrio de la Font de la Pólvora de Girona averiguaron la semana pasada que vivía allí Carlos Oswaldo Bello Núñez, el cubano de 60 años condenado a 17 años de cárcel por haber matado en mayo de 2006 a un joven que iba a su local de esoterismo cuando hacía de santero en Pineda de Mar (Barcelona). En el juicio, que tuvo lugar en la Audiencia de Barcelona, el otro procesado en el caso también le acusó de haber abusado sexualmente de él y de la víctima, de 25 años. El rumor que se extendió por el barrio, en principio de forma errónea, encendió a un grupo de unos 70 vecinos, que se armaron con palos y decidieron acudir hasta su vivienda para echarles “por las buenas o por las malas”, según fuentes del barrio. La mediación de los Mossos d’Esquadra y de vecinos hizo que la pareja decidiera “voluntariamente” recoger sus cosas y abandonar el lugar acompañada por agentes de la policía catalana.