Dos suscriptores advirtieron en la zona de comentarios de un artículo mío anterior –en elpais.com el 8 de mayo, en la edición impresa el lunes 4– acerca del abuso que se está extendiendo entre nosotros con los verbos “odiar” y “amar”. Los firmaban Stefan Scheuermann, nombre que asocio con nuestro corresponsal cultural desde Alemania en los años noventa, y Juan Carlos Sanz, de quien deducimos que es profesor de inglés.