Luego de varias semanas de tensión social y violentas protestas, los grandes sindicatos franceses esperan una movilización masiva en la jornada de manifestaciones y huelga general convocadas para este jueves, al tiempo que rechazan que sea inútil mantener la presión sobre un gobierno que tiene los días contados por las elecciones presidenciales de 2027.
“Habrá mucho seguimiento”, vaticinó Marylise Léon, la líder del mayor sindicato francés, la CFDT, agregando que espera que haya unas 800.000 personas en las calles en todo el país.
También pronosticó el éxito de la convocatoria Sophie Binet, su homóloga del segundo mayor sindicato, la CGT, y advirtió que si el gobierno no atiende las reivindicaciones de la sociedad, habrá nuevas movilizaciones.
Léon se mostró más prudente al respecto, al indicar que desde esta noche “la pelota estará en el campo” del Ejecutivo, pero rechazó la idea de que el gobierno no tenga margen de maniobra, pese a la cercanía de los comicios presidenciales de abril y mayo de 2027, su fragilidad parlamentaria y el deterioro de las cuentas públicas, con un disparado déficit fiscal.
“El gobierno no puede excusarse diciendo que en seis meses no estará ya”, recalcó, mientras que la plataforma sindical espera que -al menos- haya un alza de 10% del sueldo mínimo y se indexen todas las remuneraciones a la inflación.
No obstante, ambas líderes sindicales criticaron con dureza las restricciones a los recorridos de manifestación por el centro de las ciudades, alegando la necesidad de impedir disturbios y saqueos como los del 17 de octubre, unas prácticas que Binet calificó de “liberticidas”.