En su reunión del sábado por la noche, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, propuso al presidente ucranio, Volodimir Zelenski, que Turquía acoja una nueva ronda de negociaciones del formato trilateral (Ucrania, Rusia y Estados Unidos), que está previsto que se retome este mes de noviembre. El propio Zelenski, en una entrevista con la cadena local CNN Türk emitida este domingo, aseguró que está “dispuesto a reunirse con [el líder ruso, Vladímir] Putin en Turquía”.
“Hemos tratado las posibilidades sobre este y otros formatos, específicamente la posibilidad de incluir a Turquía y al resto de Europa en el proceso, y la posibilidad de mantener esta reunión aquí en Turquía”, había afirmado Zelenski, horas antes, durante la rueda de prensa con Erdogan.
Sin embargo, el asesor del Kremlin Yuri Ushakov ha enfriado las perspectivas de la participación de esos otros países al afirmar que esa próxima ronda de conversaciones debería celebrarse inicialmente en un formato trilateral entre Rusia, Ucrania y Estados Unidos, según ha declarado a la agencia Interfax. A la pregunta de si Putin respondería a una llamada de Zelenski, Ushakov ha dicho que lo haría, pues el presidente ruso “nunca se ha negado a dialogar”.
Representantes de Ucrania y Rusia habían dicho en los últimos días que sus gobiernos están dispuestos a retomar las negociaciones a partir de esta semana entrante –una vez pasadas las eleciones estadounidenses de medio mandato–, si bien hasta ahora se habían barajado Emiratos Árabes Unidos o Suiza como posibles escenarios del encuentro.
Kiev y Moscú han ofrecido este fin de semana otro gesto de distensión. Tras el alto el fuego y la misión humanitaria acordada entre ambos que permitió evacuar entre el viernes y el sábado a cientos de personas de la localidad ucrania de Oleshki, ocupada por las fuerzas rusas desde 2022, Rusia y Ucrania han acordado organizar misiones humanitarias periódicas en esa localidad de la región de Jersón, ha anunciado en sus redes sociales la defensora del Pueblo ruso, Yana Lantratova. Esta funcionaria rusa ha calificado esta decisión como “un importante paso adelante”.
En Estambul, Zelenski se reunió durante varias horas con Erdogan, su ministro de Defensa, Yasar Güler, y el jefe de los servicios secretos, Ibrahim Kalin, para tratar unas eventuales nuevas negociaciones, pero también ha mantenido encuentros con el patriarca ecuménico de la Iglesia ortodoxa, Bartolomeo I, así como con empresas turcas del sector energético con las que, a raíz de la guerra, ha aumentado la colaboración.
Turquía ya ha acogido varias rondas de negociación tanto al inicio de la guerra como el año pasado y, si bien no han producido resultados en cuanto a la consecución de altos al fuego, sí han logrado acuerdos en temas como el intercambio de prisioneros o la creación de corredores humanitarios o para la exportación de cereales.
Buques mercantes
Este es precisamente el interés principal de Turquía, muy preocupada por el incremento de los ataques de ambos contendientes contra los buques mercantes en el mar Negro, que han provocado decenas de muertes entre los marineros desde el pasado junio, han dañado o hundido numerosos buques, parte de ellos de navieras turcas o que comerciaban con Turquía y ha reducido considerablemente el número de buques que se atreven a comerciar en estas aguas. “No podemos aceptar estos ataques bajo ninguna circunstancia, independientemente de quién los lleve a cabo o de la justificación que se ofrezca”, criticó Erdogan durante su comparecencia con Zelenski. Por ello, su Gobierno ha propuesto la creación de un nuevo corredor protegido, similar al pactado en 2020 para la salida del cereal ucranio y ruso a los mercados internacionales.
De hecho, Zelenski aseguró haber acordado con su homólogo turco “trabajar en el corredor del grano del mar Negro” para asegurarse de que las vías de transporte continúen funcionado de manera efectiva.